La Copa América se pone seria. Continuó la igualdad en la mayoría de los partidos y es que los tres grandes (Argentina, Brasil y Uruguay) tuvieron que esperar al tercer partido para ganar. Eso sí, aparecieron los goles, por esa misma urgencia de triunfo. Los de Argentina con Messi armando el juego y una mejor coordinación, los de Colombia con el oportunismo de Falcao, los de Venezuela con un gran corazón y sed de victoria y los de Brasil con una mejor puntería.
Porque es muy cierto que ningún equipo ha rayado aún en un gran funcionamiento, hemos visto chispazos pero a partir de los cuartos de final viene lo mejor, en que separan solo tres partidos del título, tres finales. Ganas o te vas a casa.

Argentina, favorito todavía, se encomienda a Lionel Messi, un jugador capaz de hacerlo todo él solo en ciertas ocasiones, pero en la mayoría de las veces busca jalar marcas, quitárselas y asociarse con sus compañeros. Le han puesto más gente alrededor y él buscará explotar sus movimientos para asistirlos. Aquí no juega el Messi del Barça ni de Xavi ni Iniesta, lo hace de sí mismo convertido en una combinación de todos. Todos los ojos estarán en él.
Y luego en Neymar que no debe estar realmente consciente de lo que es liderar el Scratch du Oro y hacer olvidar a Kaká o Ronaldinho. Pato y Ganso (aves y cracks ambos) lo acompañan en ésta renovación de talentos y seguramente se entenderán. Pero lo que debe mejorar Brasil es la recuperación. Lucas Leiva y Ramíres hacen extrañar ya no digamos a Dunga, sino a los recientes Emerson, Gilberto Silva o hasta Edmilson. Ahí está el problema actual, resuelto por un gran ataque, porque si haces más goles de los que recibes siempre ganas y ya le ha salido a la canarinha otras veces, pero sabemos que esa no es la idea.
Uruguay se ha visto flojo pero tiene un equipo muy sólido y una ofensiva que si despierta es letal, mientras que Chile recarga su juego en la figura de Alexis Sánchez, el hombre del momento, pero tiene más recursos con la imaginación de Suazo o la llegada de la segunda línea con Vidal o Beausejour. Colombia tiene un excelente bloque con la columna vertebral (Yepes-Guarín-Falcao) a gran nivel. Venezuela con un gran talento, mentalidad y garra. Perú con bajas pero bien dirigido y físicamente extraordinarios. Y Paraguay con una ofensiva explosiva pero fallando en su acostumbrada fortaleza defensiva.
Estos torneos los ganan los grandes. Las grandes individualidades y los grandes equipos que arman los grandes técnicos, y cuando se combinan los factores son equipos destinados al éxito. Y por más que me agrade la entrega y el futbol que están realizando tanto colombianos como venezolanos no los veo llegando ni siquiera a la final. Por equipos y por cracks el torneo se quedará en manos de uno de los tres grandes mencionados al principio o los chilenos, lo cual sería una sorpresa esperada, dado que llevan tres años con el mismo proceso jugando a un nivel fantástico. Todos tienen individualidades y la capacidad de funcionar como equipo y es en ésta instancia donde van a decidir, aparecer en los momentos clave e inclinar la balanza.
@dortizsc
prismatico
07/17/2011 at 3:22 PM
No hay equipos grandes ya ni en los clubes ni en las selecciones, solo es una ilusión, ahora empieza un nuevo orden mundial, España es campeona del mundo por ejemplo. La grandeza lo dan los grandes logros,no los grandes fracasos.