Dos bombazos

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Se sigue hablando en México de temas extrafutbolísticos, la prensa deportiva como si fuera de espectáculos, chismeando y especulando sin dejar en paz el tema de la fiesta de los seleccionados. Que si el permiso, si Salcido y sus asuntos, si Márquez es el líder, si Héctor Moreno no sabe leer y nadie habla de futbol. Finalmente Néstor de la Torre ya no está con los proyectos que había trazado a largo plazo y que en dos años ya no van a tener continuidad. Por cierto, ojala escuchen a Rafa Lebrija, él sin duda es la mejor opción para ese cargo. Para el otro, Vucetich o Chepo, sólo quedaron dos opciones y la próxima semana habrá humo blanco que anuncie al nuevo director técnico del Tri. Un nuevo proceso que esperemos dure hasta el Mundial de Brasil, debe ser la idea ya que han tardado demasiado tiempo en pensar quién va a llevar las riendas de la selección.
Y pobre de Efraín Flores, que mal le fue en este infame interinato, no solo por el escándalo sino por el tema futbolístico del cual voy a sacar las conclusiones de ésta columna.
Algunos de los jugadores mexicanos ilusionan por su buen nivel, pero es terrible que solo individualmente, ya que de manera colectiva el resultado sigue siendo inoperante y de baja competencia y más aún en este tipo de partidos, mal aprovechados, ya que las fechas FIFA son bien utilizadas por la mayoría de las selecciones principalmente en el tema deportivo, pero aquí solo importa el económico. Misma conclusión siempre, pero no debemos cansarnos de señalarlo. Ecuador, Colombia y Venezuela vinieron a nuestro país a continuar sus procesos y a mostrar que no somos mucho mejores que ellos, hay que ubicarse, el nivel mexicano sigue estancado. Christian Benítez es el jugador más desequilibrante en la liga mexicana y envidiamos no tener un jugador de su estilo con esa rapidez y determinación. Y el ejemplo de éste martes que confirma la falta de un jugador que haga la diferencia. Tenemos al Chicharito que hace goles a racimos y nos ilusiona como un referente del gol a futuro. Pero viendo lo que hace Juan Arango con el balón para ser determinante en el resultado no deja otra que apreciar el talento cuando se tiene enfrente. Aquí nos quedamos con que Ochoa pudo hacer más, demeritamos lo que hace el rival, pero en realidad el cuadro venezolano hizo su partido con mucha disciplina pese al hombre de menos y vino a aprender para continuar en crecimiento. Y si que lo han hecho, es la primera vez que consiguen un resultado diferente a la derrota ante México y quedaron a muy poco de ir al repechaje para ir a Sudáfrica 2010.
La vinotinto con su capitán y estrella debe hacer reflexionar a los jugadores mexicanos y a todo el entorno. Arango ha ido construyendo su éxito desde hace años. Jugó en México, dio muchas futbol en Monterrey, Pachuca y Puebla para luego dar el salto a Europa y convertirse en el referente del Mallorca, hasta ser el segundo goleador histórico después de Samuel Eto’o.
Hay que dar el salto y no conformarse con cobrar y estar en la banca de un club europeo para estar siempre convocado a la selección. Ojalá un día un jugador mexicano pueda cambiar algún partido así de fácil con dos grandes bombazos. Hay que dedicarse, hay que trabajar y responder cuando tu equipo o selección te necesita. Si la fiesta la hacen cuando van bien, el tema ni se hubiera tocado.

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