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Desde Rio de Janeiro: crónica del Botafogo 1-1 Fluminense

 

RUMBO AL ESTADIO

Desde tierras cariocas escribo este post, pues ayer domingo fui a mi primer partido de futbol en Brasil, yo creo que uno de los grandes sueños que debe cumplir todo amante del futbol.

En mi caso fue para ver el Botafogo vs Fluminense, en el Stadium Rio, mejor conocido por estos lares como el Engenhão o João Havelange (nombre cada vez menos popular, supongo). Una de las rivalidades más antiguas de Rio de Janeiro y (se enfrentaron por primera vez en 1905).

El Botafogo está de fiesta, pues hace poco se concretó el fichaje del holandés Clarence Seedorf para reforzar al equipo, que se había visto debilitado por las partidas del “Loco” Abreu al Figuerense y de Maicosuel al Udinese. Un boom instantáneo para la venta de artículos oficiales, que ya se ven por todos lados. En pocos días se ha vuelto muy común ver la camiseta negra (de visita) con el número dorado “Seedorf 10″ en Rio.

Ya con la camiseta del “Fogão” puesta, una pequeña delegación mexicana se dirigió al estadio construído para los Panamericanos de Rio 2007. Hay que tomar el periférico y manejar un buen rato, pues éste se encuentra alejado de toda la zona turística de Copacabana e Ipanema, y se acerca más a los barrios populares, el aeropuerto internacional y la famosa favela do Alemão (cuyo más reciente atractivo e intento por apaciguar a los habitantes es el teleférico que une los cerros de esta gran zona marginada).

Llegando al estadio, fue más que notoria la presencia de los aficionados “alvinegros”, la venta de la ya mencionada camiseta Seedorf #10, con todo y el logo de Puma pero en su versión pirata, que ya portaba mucha gente, además de la del #7. Ya acomodados en las butacas con el escudo del equipo, la gente fue llegando poco a poco. Las gradas lucían semivacías, pues sólo llegaron 17 mil aficionados de los 40 mil posibles.

 

EL PARTIDO

El partido fue lento, con un Botafogo esperando al rival para buscar un contragolpe en los pies de Andrezinho y Cidinho, y que definiera Elkeson, el único jugador en punta.  Esto nunca sucedió y el dominio del primer tiempo fue de un Fluminense mucho más ordenado y propositivo, que al poco tiempo ya había puesto un balón en el travesaño de la portería defendida por Jefferson.

Fue hasta el segundo tiempo que realmente hubo más oportunidades de gol. El Flu buscó el gol por la vía de centros para Fred, quien finalmente anotó de cabeza en un tiro de esquina, al minuto 8 de la parte complementaria.

El gol fue lo que al parecer necesitaba el Botafogo para despertar, adelantar líneas y mantener la posesión del balón. Así lo hizo, siguieron jugando lento, pero ya más en campo contrario, rotando el balón y provocando el enojo de sus seguidores, que pedían con abucheos y rechiflas un juego más ofensivo, más espectáculo.

Después de una serie de pases laterales, de ir y regresar con el balón en una jugada que tuvo en suspenso al público, finalmente Márcio Azevedo se perfiló en el área grande y mandó un centro a segundo poste que cabeceó Andrezinho para anotar el ansiado gol del empate.

El Botafogo siguió atacando y Fellype Gabriel tuvo en sus pies el gol de la victoria, en un centro raso que remató solo frente al arquero rival, pero éste achicó bien y evitó el tanto.

Un par más de jugadas de peligro en ambas porterías, pero el partido terminó 1-1, entre los abucheos del público, entre quienes se encontraba el nuevo refuerzo Clarence Seedorf, asediado por los aficionados y las cámaras (incluyendo la de su servidor, que consiguió tomarse una foto con el ex Ajax, Real Madrid, Inter de Milán y Milán AC).

El empate sirvió para que Fluminense se afianzara en el tercer lugar del Brasileirão, con 19 puntos, mientras que Botafogo quedó con 16 en el cuarto puesto. Lidera el Atlético Mineiro de Ronaldinho y André, y en segundo lugar se ubica el Vasco da Gama.

“PLANETA FUTEBOL”

El regreso a la zona de la playa de Rio de Janeiro mostró lo que es el futbol en este país: desde el tercer piso del periférico, que sirve para regresar a los barrios ya mencionados de Copacabana e Ipanema, se veía a los lejos la iluminación del estadio São Januário, casa justamente del Vasco da Gama, que estaba disputando en esos momentos su partido contra el Atlético Goianiense.

Nunca para el futbol en Brasil y la gente vive de eso. Ya en las calles de Copacabana, en cualquier televisión que esté encendida en los locales de comida, bares y demás, se ve el distintivo color verde de una cancha de futbol, pues eso es lo que ven a todas horas. Bien dicen que el futbol es otro mundo en estas tierras, y no es exageración.

Así fue mi primer partido de futbol en un estadio brasileño, esperando que la próxima vez sea de nuevo en tierras cariocas, si se puede en el Maracaná, para la Copa del Mundo 2014.

@EliasArriazola

Elias Arriazola Lujambio (158 Posts)

Estudiante de Comunicación. Amante del futbol (Chivas, Arsenal, U de Chile), la fotografía y las redes sociales. La verdad nos hará libres.


Editado por on 07/16/2012. categorias brasil,Deportes,Featured,futblog,Futbol brasileño,futbol internacional. Puedes seguir las respuestas aqui RSS 2.0. You can skip to the end and leave a response. Pinging is currently not allowed.

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