apple-1984-mac1

El mejor comercial de la historia de la Televisión

Comparte este artículo

Hace algunos años lo publique pero este 25 de junio, aniversario del nacimiento de George Orwell creo es pertinente recordarlo.

Deportes, computadoras y George Orwell ¿qué tienen en común?
El mejor comercial de la historia de la Televisión.

Corría el año 1984. Año en el que el equipo de Apple lanzaría un aparato computador llamado Macintosh. Steve Jobs, encargó a un novel director Ridley Scott (Blade Runner, Gladiator) rodar en Londres el spot “1984”.
La idea era hacer un anuncio de televisión que resultara tan revolucionario y sorprendente como el producto que habían creado. “Quiero algo que haga que la gente se detenga en seco. Quiero que resuene como un trueno.”

La agencia publicitaria en la que recayó el encargo fue Chiat/Day; su director creativo era Lee Clow.

Clow y su gente habían pensado utilizar como hilo narrativo la novela de George Orwell “1984”. Recordemos que esta obra es considerada una de las mejores de todos los tiempos:
Inquietante interpretación futurista basada en la crítica a los totalitarismos y a la opresión del poder, situada en 1984 en una sociedad inglesa dominada por un sistema de “colectivismo burocrático” controlada por el Gran Hermano(Big Brother). Londres, 1984: Winston Smith decide rebelarse ante un gobierno totalitario que controla cada uno de los movimientos de sus ciudadanos y castiga incluso a aquellos que delinquen con el pensamiento.

Esta novela del autor George Orwell ha sido en múltiples ocasiones tomada como referencia en cine, radio y televisión. De hecho en la ctualidad la saga de películas los Juegos del hambre muestran la estética y la idea basada de 1984.

Fue así que la agencia propuso a Jobs- “por qué 1984 no será como 1984”. A Steve le encantó. Así que prepararon un guión gráfico para un anuncio publicitario de 60 segundos que debía parecer una escena de una película de ciencia ficción.

En ella se presentaba a una joven y atlética mujer rebelde que supuestamente huía de la policía del pensamiento orwelliano y que arrojaba un martillo contra una pantalla donde se mostraba al Gran Hermano mientras este pronunciaba un discurso deseperanzador. Recordemos también que ese año se celebraban los Juegos Olímpicos de Los Angeles California, así que la imagen de una bella mujer con uniforme deportivo y con un martillo entrando al lugar asemejaba al camino de la antorcha olímpica rumbo al pebetero, que en este caso se quería mostrar la emoción de ese momento en especifico que ademas rompiera con lo ya establecido.

El anuncio intentaba captar la esencia hacia el final de la década de los 70 donde a las computadoras se les iniciaba a ver como herramientas para lograr una realización personal, el enemigo el Gran Hermano que de alguna manera era la imagen de las compañías que acaparaban el Big Data y que no apostaban a las computadoras personales, por lo cual sólo los gobiernos, escuelas y aparatos militares utilizaban a la tecnología poderosa.

Presentando el Macintosh como un guerrero que defendía esta última causa: una compañía joven, rebelde y heroica que era lo único que se interponían entre la gran empresa malvada(¿IBM tal vez?) y su plan para dominar el mundo y controlar la mente de los ciudadanos.

Steve Jobs contrató como director del anuncio a Ridley Scott que acababa de estrenar Blade Runner una joya de la ciencia ficción, una película futurista que encajaba con el espíritu ciberpunk de la época. La misión era identificar Apple con aquella corriente rebelde, pirata y futurista de gente que pensaba diferente.

John Sculley, director ejecutivo de Apple por aquel entonces y seleccionado para el puesto por el propio Jobs, se mostró escéptico en un primer momento cuando vio el guión del anuncio. Pero Jobs, como de costumbre, insistió y venció. Logró que se aceptara un presupuesto record para el anuncio: 750.000 dólares sólo para la filmación.

Ridley Scott rodó “1984” en Londres con decenas de cabezas rapadas reales. En el papel de heroína eligieron a una lanzadora de disco profesional.
Con un escenario frío e industrial dominado por tonos grises metalizados, Scott evocaba el ambiente distópico de Blade Runner. En el momento exacto en que el Gran Hermano anuncia “¡venceremos!”, el mazo hace añicos la pantalla, que se evapora entre un estallido de humo y luces.
Cuando Jobs enseñó entusiasmado el anuncio al consejo de administración en diciembre de 1983, la sala de juntas enmudeció. Después de unos interminables segundos de silencio, el presidente de la compañía, Mike Markkula preguntó: ¿Quién quiere que busquemos una nueva agencia?
Pidieron a la agencia Chiat/Day que vendiera los dos espacios publicitarios que ya habían comprado en la final de la Super Bowl; uno de 60 segundos y otro de 30. Jobs estaba fuera de si. Llamó a Stephen Wozniak y le dijo: “Ven a ver esto”. Recordemos que Wozniak había cofundado Apple junto a Jobs y en aquel momento sus aportaciones en la empresa eran intermitentes.

Woz recuerda que le pareció la cosa más increíble que había visto nunca. Cuando Jobs le contó que el consejo había decidido no emitirlo le preguntó:
– ¿Cuanto cuesta emitir el anuncio?
– 800.000 dólares -respondió Jobs.
– Yo pongo la mitad si tu pones la otra mitad – le respondió Woz con la sincera bondad que le caracterizaba.
Al final no fue necesario, la agencia vendió el espacio de 30 segundos y en un acto de desafío conjunto decidieron emitir el anuncio de 60 segundos en la final de la decimoctava Super Bowl. Fue visto por más de 96 millones de personas.

La combinación de la novela de Orwell, con la época que se vivía, combinado con el deporte de los juegos olímpicos, la idea de rebeldía y la primera exposición de los 60 segundos en el Super Bowl dio como resultado un spot publicitario que parecía todo menos eso, y es por eso que es considerado el mejor de todos los tiempos.

Con info de OCotado

Comentarios Futblog

Relacionados

Derechos reservados Arturo Peralta..